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75 AÑOS DIA BATALLA DE INGLATERRA: DIARIO COMBATE

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15 Sep 2015 01:12 - 15 Sep 2015 15:18 #15680 por Alcaudon101
DOMINGO 15 SEPTIEMBRE 1940.

07:00 HORAS INFORME OFICINA METEOROLOGICA

Ha amanecido a las 06:34.
Temperatura 14 grados centígrados (57 Fahrenheit)
La presión atmosférica va en aumenta ligeramente. Habrá tiempo inestable.
El país se encuentra entre dos bajas presiones (Noruega y Azores).
Se genera viento ligero del oeste que dispersará los estratocúmulos sobre Londres en pocas horas.
En tierra la visibilidad es de 6 km.
La poca niebla se disipará rápidamente.

KEITH PARK

Para el jefe del Grupo 11 del Mando de Cazas y verdadero ejecutor de la batalla defensiva contra la Luftwaffe, el día comienza con problemas, ha olvidado que es el cumpleaños de su esposa Dol. Sus responsabilidades le ocupan todos sus pensamientos, pero su esposa fue conciliadora y le contestó que “un buen bolso de avión alemán sería un excelente regalo”. Palabras proféticas para aquél día.

Park sale por la puerta trasera de casa, la que da al jardín y entra en el búnker de la RAF en Uxbridge. El centro neurálgico de la batalla en su área de responsabilidad, la más importante de los 4 Grupos de defensa.

En Chequers, residencia de verano, Churchill está desayunando, y al mirar por la ventana y ver tiempo despejado decide ir al mismo búnker de Park… otro problema para el jefe, pues recibe el aviso de la visita a las 10:30. Churchill es un meticón y hay que andarse con cuidado. Ya ha estado mandando despachos a los almirantes para construir más lanchas de desembarco.

Como siempre, el primer ministro le dice a su conductor que pise el acelerador y encienda la sirena para saltarse semáforos. Hay más pasajeros, su esposa, John Martin (su secretario) y un guardia armado. Al llegar al búnker Park le explica que no funciona el aire acondicionado en la sala de operaciones y no puede encender su cigarro puro. Churchill gruñe pero mantendrá su puro sin encenderlo pero apretado entre dientes toda la jornada. Park le da otras novedades. A las 07:00 habían despegado para vuelos de reconocimiento un escuadrón por cada sector del Grupo 11. A las 10:30 el Escuadrón 10 del Grupo 10 derribaba un solitario Heinkel 111, ha caído cerca de Exeter. El piloto inglés aún no había desayunado, pues sin ponerse el uniforme salió con el pijama puesto.

Pero ahora el tablero de gráficos está sin actividad enemiga.

EN EL LADO ALEMÁN

Kesselring tiene posee 500 bombarderos, 120 Bf-110 y algo más de 500 Bf-109. Se habla en la Luftwaffe de los últimos 50 Spitfires, pero el informe Azul realizado antes de la batalla no tenía en cuenta la gran capacidad de reparación de la RAF e ignoraba igualmente la gran producción aeronáutica de cazas. La RAF puede poner en liza 630 cazas monomotores más una reserva estratégica de otros 173.

El primer ataque alemán lo van a realizar los expertos del III./KG76, veteranos curtidos que se han granjeado el respeto bombardeando objetivos difíciles como Kenley y Biggin Hill. El jefe es un bávaro disciplinado y duro, Alois Lindmayr. La dureza de los combates les ha dejado con solamente 19 Dornier operativos, así que se les une el Gruppe I con únicamente 8 bimotores operativos.

10:10. Despegan y tardan 10 minutos en reunirse debido a los bancos de nubes. Dos bombarderos se pierden y vuelven a la base. Luego ponen rumbo al cabo Gris Nez (Nariz Gris) para el rendez-vous con la escolta sobre Calais.
11:00. Despegan los Bf-109, pero han tenido que gastar combustible de más durante la espera sobre Calais hasta la llegada de los dornier. Ello acarreará problemas más tarde.

ALERTA EN LA RAF

11:04. La Cadena Metropolitana de radares británicos detecta la formación de la Lutfwaffe. En ese momento una moza de la WAAF coloca con un palo de croupier sobre la mesa de operaciones un taco de madera donde puede leerse “H06 30+” (incursión Hostil número 6 de más de 30 aviones). Park se reúne con sus adjuntos y se preguntan si es una incursión real o una finta de cazas.

Se da alerta de despegue a los escuadrones 92 y 72 de Biggin Hill. Los pilotos ya se habían levantado a las 04:30 y tras el desayuno de cereales se encontraban en la sala de dispersión, un barracón. Cada uno enfrascado en sus pensamientos y quehaceres, como leyendo el cartel con una cruz negra y la frase “recuerda al teutón en el sol” que hay en la pared. Poco después de la detección de la formación alemana, llega la llamada del operador telefónico del Duty Ops (Operaciones de Guardia). “Scramble”. Todos corren frenéticamente a los Spitfires. Los hombres de mantenimiento ya arrancan los motores y ayudan a los pilotos con sus atalajes en la cabina. En tres minutos todo un escuadrón debe estar en el aire. Los 1030 hp de los motores rugen mientras se elevan al cielo. Deben reunirse ambos escuadrones sobre la base a 6000 metros.

Más marcadores en la mesa de operaciones: “H10 40+” y “H04 30+”. En la sala Park ve cómo convergen las formaciones enemigas y comprende que se trata de un ataque importante.

11:15. Se dan órdenes de despegue Northolt, Kenley y Debden. Park decide embestir a los alemanes en masa.

11:20. Se le oye gritar a Park en la sala “Hornchurch, North Weald”. Más escuadrones. Luego llaman al Grupo 10 para que despeguen de Middle Wallop.

Hay dos escuadrones sobre Canterbury, 4 sobre Biggin Hill y Maidstone a 4.500 metros, y otro par sobre Chelmsford en apoyo.

ESTRATEGIA DE PARK

Se dan órdenes de rumbo a los escuadrones para interceptar a los bombarderos. Una vez por minuto se contacta con el jefe del escuadrón y se dan indicaciones. Espera Park que Kesselring actúe como viene siendo su norma, muchos cazas de escolta y ruta hacia Londres utilizando el estuario del Támesis. El escuadrón 603 de Hornchurch debe llegar sobre Dover justo cuando los de Biggin Hill (92 y 72) estén entrando en combate a mayor altura con la escolta superior, y así ellos entrablar batalla con la escolta cercana. La cuestión es no dejar respirar a la Luftwaffe hasta que los bombarderos queden sin escoltas. Los dos escuadrones de North Weald deben dirigirse a Maidstone para interceptar a los bombarderos sobre Londres. Y el escuadrón de Middle Wallop se encarga de cubrir el flanco de Park patrullando el importante enclave de Brooklands.

Se ha calculado la llegada de la Luftwaffe sobre Londres hacia el mediodía, pero el viento hará que tarden más, y los escoltas alemanes gastarán aún más combustible del necesario.

Ahora Park decide la ayuda de los aeródromos del norte, los del Grupo 12. La orden telefoneada a Stanmore rezaba “el Grupo 12 despegará de Duxford urgentemente de Duxford y patrullará Hornchurch a 6.000 metros. A esa altura estarían 1.500 metros por encima de los bombarderos y con el sol a la espalda, desde el oeste. Pero el Grupo 12 utiliza la formación llamada “Gran Ala” y su efectividad ha sido limitada debido al gran tiempo necesario para formar hasta 5 escuadrones. Leigh-Mallory es el jefe del Grupo y defensor de Douglas Bader, el piloto con piernas ortopédicas que inventa la “Gran Ala”. La idea es golpear en manada al gran rebaño alemán. Park no ha sido partidario de esta táctica… hasta el día de hoy. Veremos si dan la talla. Despegan los escuadrones 19, 310, 302, 611 y 242 de Bader, quien lidera asimismo toda la formación, todos suman 56 aviones rumbo a Gravesend.

LA BATALLA

La formación alemana avanza por el canal y a las 11:36 llegan a la costa por Folkestone. Delante van los cazas de la JG27 y JG52, en misión de barrido. La JG53 hace la escolta superior sobre la formación de bombarderos, y la JG3 están volando muy cerca de los Dornier. El jefe de la formación, Lindmayr, ha dado órdenes a los cazas del JG-3 de volar muy pegados y en conserva, ello obliga a algunos Bf-109 a sacar flaps para aguantar tan bajas velocidades, pues el viento frontal reduce la velocidad de los bimotores.

A la misma hora despegan 21 Bf-109 de la II./LG2 en misión de cazabombardeo. Llevan colgadas en sus barrigas bombas de 250 kg. Una cada monomotor. Llegarían antes a Londres que los lentos Dornier, sería un ataque de distracción ideado por Göring.

11:42. Se colocan más marcadores en la mesa de operaciones. Se ha detectado una segunda oleada. Park se devana los sesos. Hace 30 minutos que han despegado los escuadrones ingleses, éstos combatirán y deberán rearmarse para volver al combate contra la segunda oleada. Mientras, decide Park hace despegar a otros 6 escuadrones, dejando a 4 en tierra, en Tangmere y Hornchurch. Debe mantener la presión sobre esta nueva formación mientras se acerca a su objetivo para luego atacarla en masa de nuevo con los primeros escuadrones que han despegado en la mañana ya rearmados de nuevo. Pero ahora tocaba atacar sin descanso a la primera oleada. Ciento veinte aviones alemanes se enfrentarán a 254 cazas ingleses.
El controlador ha dirigido a los dos escuadrones de Biggin Hill hacia la intercepción, los mensajes rezaban lo siguiente: “Hola jefe Gannic. Carfax llamando. ´200-más´ llegando a Red Queen. Vector uno dos cero. A 7.500 metros. Vigilen cazas arriba”. Y llegaron a la altura de 7.500 metros sobre Canterbury y vieron al JG53 de cobertura alta a 900 metros bajo ellos, y los bombarderos del KG76 junto a sus cazas del JG3 a 1.800 metros más abajo.

11:50. Observan alrededor y al no ver más adversarios inician un picado en curva hacia los alemanes. Dan el informe de Tally-ho al controlador del sector, pero a su manera particular, dado la intensidad provocada por un combate aéreo los pilotos no se amoldan a las normas establecidas para las comunicaciones. “Pancho Villa”, oficial de vuelo en el 72 escuadrón gritaba “Escuadrón de Tenis, a por ellos”, y el hombre que lideraba el escuadrón, Kingcome (un mote) añadía “De acuerdo, a por ellos, Gannic. Ahí vienen tíos.” Y en la sala de operaciones, en el totalizador, se encendían las luces de los escuadrones 72 y 92, “entablado combate”. Poco a poco irían encendiéndose más luces… por la tarde de la misma jornada estarían todas iluminadas.

“Achtung indianer”… en el JG53 acaban de divisar el ataque de los Spitfires. El jefe del primer staffel, el Feldwebwel Alfred Müller, empieza a descender echando humo. Acto seguido, 4 ó 5 Bf-109 del I./JG53 son alcanzados mientras los Spitfires siguen su picado hacia abajo, los bombarderos. En el mismo momento llega el escuadrón 603, tal cual había calculado Park.
12:05. Y muy cerca, de frente, llegaban los escuadrones de Kenley, los 253 y 501, a la misma altura que los Dornier alemanes. Realizan una pasada frontal. El furball de aviones es enorme. La formación de bombarderos vuela muy disciplinada y no se deshace, y los pilotos del JG-3 dan la vuelta y cazan a dos Hurricanes del 501 mientras se reagrupan a las 6 de la formación para otra pasada.

Llegan más escuadrones RAF, ahora es el turno de los 229 y 303 de Northolt. Un Hurricane del 229 choca con un Messerschmitt de la JG-52 sobre Staplehurst, A las 12:07 los bombarderos están sobre Lewisham, todos juntos excepto el del oberleutnant Robert Zehbe, retrasado un kilómetro por fallo en un motor. Si bien ello dice mucho de los pilotos alemanes de bombarderos, muy preparados, están volando ya solos, sin escolta de cazas, pues éstos están combatiendo más atrás, sobre Kent, y lo peor de todo… aún faltan llegar la mitad de escuadrones RAF.

Ahora los escuadrones 504 y 257 se topan con los bombarderos. Tiene vía libre, no hay peligrosa escolta merodeando en altura. Se ceban en el aparato de solitario de Zehbe. Dos cazas de cada escuadrón le atacarán. Finalmente con dos tripulantes muertos el piloto ordena saltar, luego activa el piloto automático y salta también. Zehbe quedó enganchado con el paracaídas en cables de la luz y fue atacado por la muchedumbre, incluso por mujeres con cuchillos de pan y atizadores. Moriría por las heridas a pesar de ser rescatado por soldados. Y la historia de su Dornier que seguía en vuelo es trepidante…

Los Dornier bombardean la línea férrea entre Clapham Junction y la central eléctrica de Battersea mientras es atacada desde todos lados a 4.800 metros. De repente ven desde el noroeste muchos puntos flotando en el aire, acercándose… es la Gran Ala de Bader con 5 escuadrones. Los Dornier empiezan el viraje para regresar a sus bases al tiempo que son atacados por la Gran Ala. Pero tantos aviones se estorban y deben hacer cola para atacar a los bimotores alemanes, así que interrumpen el ataque. De ello sabrá por la tarde Park, que no confiaba mucho en esta formación.

Las bombas han caído sobre Battersea, Lambeth, Crystal Palace, Lewisham, Camberwell, Clapham, Tooting, Kensington y Wandsworth. Sobro todo Londres se habían destruido o alcanzado gravemente objetivos civiles, como The Strand, un famoso centro comercial y sede de muchos clubs y del hotel Savoy, el Gaiety Theatre, los hospitales Guys y Lambeth… conducciones de agua y gas, vías férreas y de metro, plantas generadoras de energía…

VUELTA A CASA

Mientras la KG76 vuelve a casa el Dornier de Zehbe vuela hacia Londres nivelado y sin tripualción a bordo. Atrajo el ataque de 5 aviones de 3 escuadrones distintos. Al final, el sargento Ray Holmes del escuadrón 504 se abalanzó desde arriba sin balas en sus tolvas decidido a embestirlo, “fui directo hacia el Dornier y lo golpeé”. Se partió la cola, y debido a las fuerzas tan tremendas las semialas por fuera de los motores se separaron y las bombas fueron despedidas fuera del avión, éstas cayeron en el palacio de Buckingham y los restos en la esquina de Wilton Road con el patio delantero de la Victoria Station. Holmes quedó enganchado en un canalón con sus pies sobre la tapa de un cubo de basura. Al soltarse besó a dos chicas y se fue a inspeccionar los restos del Dornier, luego fue a Chelsea a brindar en el comedor de pilotos.

Renqueando la mayoría de los 15 Dornier que quedaban en vuelo, había otros 4 volando en solitario. Ya nadie les molestó cuando llegaron al rescate otra fuerza de cobertura de Messerschmmitt. Mientras, los cazabombarderos de la LG2 habían ido y vuelto dos veces. No fueron atacados porque creyeron que eran cazas a gran altura buscando combate en misión de caza libre. Sólo vieron un caza inglés que ni se molestó en darles caza tras bombardeara a gran altura picando suavemente 45 grados.
Los resultados de un combate aéreo siempre son abultados por cada parte. Seis bombarderos habían caído más 12 cazas, el 12,5 % de la fuerza. La RAF sin embargo informaron de 81 victorias, 26 pertenecientes a la Gran Ala. ¡¡¡El Dornier solitario de Zehbe fue reivindicado 9 veces!!!

Aunque es una victoria, Park va a quedar pensativo. Los bombarderos han perdido una cuarta parte de efectivos, pero han sido atacados por más de 100 cazas cuando no tenían escolta. La Gran Ala no funcionaba bien. Aún así, Churchill, no conocedor de estos problemas, bajo de la galería elevada hasta la sala de operaciones y agradeció a las chicas su labor: “bien hecho”.

ESTRATEGIA ALEMANA

El primer ataque durante la mañana ha sido para desgastar a la RAF. Los alemanes esperaban que los cazas ingleses estuvieran repostando y rearmándose mientras ellos creaban 5 formaciones para volar hacia Londres en la verdadera ofensiva del día.

La Luftwaffe tenía un impresionante orden de batalla para la tarde: 25 Dornier de la III./KG2 seguidos por 18 de la II./KG2 por la izquierda y 25 Heinkel de las I-II./KG53 en el centro y 19 Dornier de la II./KG3 a la derecha junto a 28 Heinkel de las I-II./KG26. Para constituir esta fuerza de 114 aparatos Kesselring ha debido reunir unidades de varios gruppen. La batalla está pasando factura.

Esta fuerza de bombarderos será un anzuelo, pues cerca volarán 340 Bf-109 y 20 Bf-110 cazas:
Cinco gruppen de la JG3, JG53, JG77 y LG2 se encargarán de la cobertura superior. Haciendo barridos por delante los expertos JG51 y JG26. Y en escolta cerrada solamente la JG54. Sobre el KG26 volaban muy cerca los Bf-110 de las I./ZG26 y V./LG1.

En total son 474 aviones teutones. Son la mitad de los que bombardearon por primera vez Londres diete días atrás, pero esta vez con una escolta de cazas cuatro veces mayor. Y los pilotos cazadores no podían quejarse de estar atados muy cerca de los bombarderos. Göring ya había dado órdenes de poder merodear libremente por la ruta de los bombarderos o en sus inmediaciones cuando ordenó que la escolta debía volar mucho más cerca. Es un mito pensar que siempre volaron al lado de los bombarderos perdiendo su ventaja de velocidad y altitud. En parte también dependía del jefe de misión en vuelo, normalmente un piloto de bombarderos, y en el briefing se daban las órdenes pertinentes a la forma que quería la escolta. Pero la Luftwaffe siempre dejaba algunas unidades libres, y otras escoltas posicionadas mucho mejor, en esta ocasión bastantes.

ESTRATEGIA DE PARK

13:45. Sala de operaciones en Uxbridge. El controlador adjunto a la sala de operaciones da la orden de despegue a un observador. El teniente de vuelo Alan Wright del escuadrón 92 estaba solo en Hawkinge para esta misión. Había que calibrar bien las fuerzas enemigas con observación visual para poder tomar decisiones correctas en el despliegue de escuadrones defensivos. A las 14:05 se encontraba a 7.800 metros e informando. Veía 6 Bf-109 trepando hacia él. Debía golpear primero para que no obtuvieran una posición de ventaja, así que picó, pero los alerones son de tela y se hinchan con la velocidad, quedando atascados en el Spitfire cuando se acerca a la velocidad terminal. A partir de 650 km/h se vuelven muy duros. Así que Wright no puede tirar de palanca y pasa entre los alemanes sin poder apuntar y disparar. Quitó gases y al conseguir autoridad en los alerones salió del picado, pero perdiendo la conciencia. Al recuperarla puso rumbo hacia Biggin Hill como alma perseguida por el diablo.

Park ya había ordenado el despegue urgente de escuadrones: dos sobre Sheerness a 6.000 metros, les apoyaban otros 2 en Chelmsford, y otros 2 sobre Hornchurch a 4.500 metros. Acababa de enviar aviones hacia Kenley cuando 5 minutos tras e lmensaje del solitario Spitfire de Wright los trazadores distinguen en las pantallas 3 columnas de aviones sobre el Canal. Entonces Park, sabiendo que la Luftwaffe está realizando un máximo esfuerzo decide rechazarlos como durante la mañana, en masa, y refuerza el número de escuadrones situados al este de Londres enviando 2 escuadrones más a Hornchurch a 6.000 metros, otro más los situó sobre los muelles y establece una línea frontal defensiva avanzada con 7 escuadrones entre Biggin hill y Kenley. A las 14:15 pide al Grupo 10 (situado al este) que envíe un escuadrón más a Kenley y contacta de nuevo con Stanmore (Grupo 12 al norte del 11) para enviar de nuevo la Gran Ala a Hornchurch. Park había cambiado un poco la estratagema, en lugar de atacar de forma tan avanzada como en otras ocasiones, al saber que el objetivo era Londres enfrentárseles al norte de Kent y Londres. Allí colocó el grueso de sus fuerzas, de ese modo combatían sobre tierra firme, toda una ventaja para la RAF, pues protegía a sus pilotos y aumentaba el peligro para los alemanes.

Park sabía que los alemanes temían mucho un momento clave durante los ataque a Londres, se trataba del llamado “die grosse Angsthurve über London” (el temido gran giro sobre Londres). Era un momento muy especial para los escoltas, que cortos de combustible debían pensar en volver a sus bases y no entrar en combates prolongados, y ese momento justo era en el que los bombarderos soltaban su carga mortal.

Otra cosa que tenía en cuenta Park era que debía deshacer la escolta de cazas, para ello debía presionar desde el mismo momento en que los alemanes llegaban a tierra firme, pero Park no quería exponerse mucho para no tener pérdidas horribles. Así que envió los escuadrones 41 y 92 que se habían encontrado en Hornchurch con el 222, en dirección a Romney Marsh a 7.500 metros, altura suficiente para estar por encima de la cobertura superior alemana, y el control de tierra los va a colocar en el lado del sol.

14:15 NUEVO GRAN COMBATE

La formación de la Luftwaffe está sobre Dungeness, los controladores terrestres saben que los tienen en visual y lanzan al éter sus mensajes, “escuadrones de Mitor y Gannic, a por ellos, a por ellos”. Veintisiete Spitfires se meten en el interior de la inmensa formación alemana sin intimidarse, una nube de 475 aviones.

“¡Achtung, indianer!” Los Bf-109 se avisan entre ellos del ataque inminente. Lástima que las comunicaciones con los bombarderos en aquella época no fuera posible, sus radios eran sintonizadas a nivel de ala (Jagdgeswader) y no podían cambiar frecuencia en el aire, así que no se comunicaban entre alas de cazas ni con los bombarderos. Fue una pasada rápida y se largaron. Los pilotos ingleses exageraron en su reivindicación de 14 victorias a cambio de un Spitfire realmente abatido. Pero la formación teutona se estaba acercando hacia una muralla de 250 cazas situados entre 4.500 y 6.000 metros. En tierra se alistaban otros más… en total 630 cazas operativos.

La unidades iban entrando en combate unas tras otras, y Park decide lanzar al aire sus reservas, los veteranos expertos escuadrones 303 y 602 para patrullar Biggin Hill y Northold respectivamente. De nuevo pide el centro de operaciones la ayuda del escuadrón 609 del Grupo 10 para dirigirse rápidamente a Brooklands.

Los escuadrones de la RAF no daban tregua, el 607 llegó desde el sur de Kenley para una carga frontal contra la columna derecha alemana formada por Dornier de la KG3.El piloto Horst Schulz se horrorizó al ver cómo un Hurricane ocupó todo el parabrisas al tiempo oque disparaban sus 8 ametralladoras del calibre 0,303, y en medio segundo oyó un estrépito ominoso sobre su avión, el Hurricane había impactado con otro Dornier que caía sin ala izquierda rodeado de trozos de metal, y el caza inglés trepaba e invertía para que su piloto, Paddy Stephenson se lanzara sin peligro.

El esfuerzo era máximo para la escolta de los alemanes, los escuadrones 605 y 501 describían una curva para entrar en pasada de combate, y entonces el Hurricane del oficial de vuelo Cooper-Slipper fue alcanzado, sabía que debía lanzarse, pero estando cerca de un Dornier, se acercó a él y lo embistió, “mi velocidad de acercamiento era de 80 km/h y me sorprendió la poca fuerza del impacto”. Todos saltaron, hasta la tripulación alemana. Tras la pasada los cazas ingleses se desperdigaban en todas direcciones. El sargento “Ginger” Lacey, del 501, vio dos cazas a lo lejos y decidió acercarse para formar con ellos, pero venían frontalmente y disntiguió que eran “109”, así que picó y viendo que los alemanes seguían nivelados decidió trepar culebreando, hasta que en invertido alcanza con fuego al último de ellos desde 150 metros, derribándolo. El líder no se había dado cuenta, así que Lacey le dispara desde 250 metros de distancia y también consigue impactos. Después de esta atrevida actuación, la formación de Messerschmitt van a por Lacey, quien decide picar a todo lo que da su Hurricane para escapar hacia las nubes. Por los pelos.

Sobre Chatham y directos a los muelles, los alemanes ven cómo dos bombarderos se separan alcanzados por la artillería, y serán presa fácil para los cazas de la RAF.

14:35. Cuartel de Uxbridge. Churchill que todas las luces del tablero de situación de los escuadrones están encendidas, todos están entablando combate. Es el todo por el todo. Las luces no indicaban la situación de los escuadrones de los otros Grupos, el 10, 12 y 13. No había reservas en el 11, y así se lo hizo saber Park cuando le pregunta el premier británico por las mismas: “Ninguna”.

Pero el momento crítico había pasado ya, los alemanes no habían atacado los escuadrones ingleses durante el momento de reabastecimiento. Ahora había nubes sobre los aeródromos y estaban pues a salvo. Churchill estaba harto preocupado por la gran responsabilidad que recaía sobre Park. Pero este hombre es quizá el mejor mariscal del aire de toda la guerra, pues va a a ser el ejecutor de la defensa de Inglaterra, luego de Malta y más tarde llevará la ofensiva en el extremo oriente, sin perder ninguna campaña. A Park lo que más le preocupaba era saber si la Gran Ala de Bader llegaría en el momento oportuno sobre el lugar ordenado. Quería asestar el gran golpe sobre Londres y para ello necesitaba esta gran formación venida del norte, del Grupo 12.

Desde Gravesend hasta los suburbios de Londres se extendían las tres grandes formaciones paralelas de la Luftwaffe. Ya había lanzado la RAF contra ellas 19 escuadrones con 185 cazas, y el objetivo era desintegrar las formaciones antes de que bombardearan, así perdían cohesión y producían menos daño, para luego ir a derribar verdaderamente a los bombarderos. Debido a la situación de los escuadrones para patrullar, al entrar en combate lo habían hecho principalmente contra la columna de bombarderos alemanes de la derecha. Y los “109” estaban descohesionados, todos combatiendo en pequeños grupos.
La columna central sería atacada por 4 escuadrones no muy veteranos que utilizaban tácticas más antiguas, atacaban en grupo, como el 257 al que había acudido personalmente el famoso Stanford Tuck para entrenarlos, y a los que él mismo llamaba “panda de vagos”. Desde arriba picaron y dispararon en trepada a las panzas de los bombarderos. Estas tácticas enfrentaba a un grupo de bombarderos otro grupo de cazas que atacaban al unísono para utilizar toda su potencia de fuego, y en este caso funcionó, porque Park los mantuvo apartados hasta que se diera el momento oportuno, una gran formación de bombarderos sin escolta de cazas. Estos escuadrones se lanzaban al ataque manteniendo arriba un par de “tejedores” (cazas que zigzaguean a las “6” y más altos que el escuadrón para cubrir el sector trasero, y durante el ataque se quedan arriba para cubrir la retirada… El escuadrón 66 era comandado por el jefe Rupert Leigh, colocó a sus pilotos en fila india, entrando al combate por secciones para luego escapar con velocidad. Bobby Oxspring era uno de los tejedores, estaba muy nervioso, pues su posición, también llamada la del “perro” lo exponía tremendamente. Vió varios “109” encima y trepó dando potencia y sin encabritar mucho el caza para no perder energía. Si los “109” lo detectaban podían atacarle en un “bounce” y machacarle. Pero los Messesrchmitt no se inmutaron, siguieron volando sobre el combate, quizá preocupados por el combustible como pensaban y se quejaban los pilotos de bombarderos, o quizá habían combatido ya bastante y tenían suficiente, quién sabe. Así que Oxspring pica de nuevo hacia los bombarderos. Ese es el momento crucial que Park conocía, la “gran curva sobre Londres”.

La columna izquierda de los alemanes estaba casi intacta. El JG53 se acercó para combatir a los indisciplinados polacos y el 273, dando tiempo al 73 de hacer un ataque frontal. La Gran Ala todavía estaba trepando. Y aparecieron a las 15:00 entre Maidstone y Kenley a 4.800 metros, al lado de la columna izquierda, junto al KG2, pero los cazadores-matadores de la JG26 de Adolf Galland estaba encima.

Galland no tenía un buen día. Su contrincante Mölders tenía 37 victorias, con 3 más obtenía la codiciada Cruz de Caballero. Helmut Wick parecía un torbellino en el JG2 consiguiendo muchos derribos en poco tiempo. El día anterior Galland sumaba su victoria 32 por la mañana, y por la tarde en escaramuzas contra Hurricane no obtuvo resultado alguno. Pero en aquél mismo instante vió la Gran Ala y con un “bounce” lanzó en picado a toda su unidad contra el escuadrón 310. Alcanzó un Hurricane y otros dos pilotos impactaron en sendos Spitfires. Golpearon y escaparon hacia las alturas… pan comido. Pero en ese momento se encendían las luces del combustible. Así que dejaron solos a los bombarderos del KG2 justo cuando enfilaban su objetivo, los Commercial Docks de Surrey.

BOMBARDEO Y RETIRADA

Pero había nubes y el KG2 decidió dar la vuelta sin lanzar. En ese instante, el Hurricane del capitán de grupo Stanley Vincent, comandante de la estación de Northold hizo una pasada sin conseguir impactos, pero creía que los Dornier se acobardaban y daban la grupa al objetivo para escapar, no era así. El KG2 lanza sus bombas ya de retorno a base sobre Bexley, Dartford y Crayford (Kenley).

El resto de formaciones también tenían nubes sobre sus objetivos como los Royal Victoria Docks, pero lanzaron sobre las descubiertas instalaciones cercanas de gas de West Ham y Bromley-by-Bow.

Ahora empezaba la odisea de la vuelta a casa. Con muchos bombarderos con múltiples impactos, tripulantes heridos, los cazas dispersos y en franca retirada por culpa del combustible… Los pilotos más expertos utilizarían las nubes, sobre todo los que volaban en solitario, jugando al gato y el ratón con los nerviosos cazas de la RAF.

El grupo trasero de la columna derecha, la KG26, se mantenía perfecto, intacto. Sólo se había perdido un avión. El leutnant Roderich Cescotti vio un Spitfire lanzándose toda máquina contra su aparato. Por suerte un “109” apareció por la cola y disparó. El Spitfire sin embargo no altera su curso ignorando completamente sus “6” y abrió fuego. Cescotti se protegió con sus manos de las astillas de plexiglás que saltaban por toda la cabina. El Spitfire niveló y disparó contra otros bombarderos de la formación mientras la repasaba hacia el final en su raudo vuelo echando humo por la cola, para al finalizar su ataque picar.

15:15. Llega desde el este la cobertura de Messerschmitt para escoltar a los bombarderos hasta la costa francesa. Aún así los escuadrones 238, 602 y 609 los siguen hostigando sin descanso, consiguiendo tres victorias más, un Heinkel y dos Dornier.
A partir de las 15:25 las luces en los totalizadores ya no mostraban “combate” e iban encendiéndose las de “orden de aterrizar”, “aterrizaje y reabastecimiento de combustible” o “preparado” como en Tangmere para el escuadrón 213. Sobre la mesa de operaciones desaparecen por fin las líneas de gráficos… los alemanes se han retirado a la seguridad de sus bases.

ULTIMAS ESCARAMUZAS Y EVALUACION

Park suspiró, y lo que le dijo a Churchill a continuación podría resumir perfectamente el gran esfuerzo realizado: “Señor, me alegra que haya visto esto. Desde luego durante los últimos 20 minutos, hemos estado tan agobiados con la información que no podíamos manejarla. Esto pone de manifiesto las limitaciones de nuestros recursos actuales. Hoy los hemos utilizado más allá de su capacidad.” Aunque le respondió a Churchill que estaba satisfecho, realmente no era así. En otros lugares sin embargo había pensamientos distintos, en los escuadrones como el 257 se brindaba en el comedor con el nuevo jefe, habían conseguido 3 derribos más otro probable sin pérdidas propias. Los pilotos de Biggin Hill brindaban en el White Hart. Sus dueños, Kaht y Teddy Preston, habían visto los combates sobre sus cabezas, y aquella noche, la norma que prohibía hablar de “trabajo” fue rota y los pilotos pudieron contar sus anécdotas.

Douglas Bader no estaba tan contento, aunque su Gran Ala había reivindicado muchas victorias (26 seguras más 8 probables), había perdido 3 aparatos y 2 pilotos y otros 2 más heridos más muchos aviones agujereados. Y no le agradaba haber despegado demasiado tarde, las órdenes siempre eran las últimas para ellos.

Churchill regresa para su siesta a Chequers. Pero la fiesta no había terminado. El Grupo 10 detectaba una incursión importante a las 15:05. Por su rumbo se dirigía a Portsmouth, y despegó el escuadrón 152. Los cazas derribaron 1 Heinkel 111 y dejaron muy tocado a otro de los 27 aparatos del KG55 sin escolta.

A las 17:25 se detectaba algo hacia el este. Del Grupo 10 despegan 3 escuadrones y del Grupo 11 se elevan 4. Se trataba de un ataque de los rápidos cazabombarderos del Erprobungsgruppe 210, rozando las olas para atacar el aeródromo de Woolston. Todos fallaron sus objetivos, ingleses y alemanes que equivocaron su diana.

Cuando anochecía un bombardero solitario alemán fue abatido. Anochecía a las 20:00, cuando Churchill se despertaba, menuda siesta, cuando se trataba de alguien que jamás dormía de un tirón. Y en Londres empezaban a sonar la sirenas.

Por la noche el Mando de Bombarderos enviaba una incursión hacia la Europa ocupada, y a bordo de su Hampden el sargento John Hanna debió luchar de tal modo contra las llamas para salvar su avión que recibió la Cruz Victoria. Con sus 18 años quedó horriblemente quemado.

Las declaraciones de derribos eran exageradas. La prensa hablaba de 175 derribos en e lcaso del “The Times”, en New York la prensa editaba el 16 de septiembre la noticia de los 185 derribos, y la embajada alemana se empeñaba en desmentirlo. Se anunciaba el ataque sobre Buckingham, la retirada de los bombarderos frente a un solitario Hurricane… todo chismorreos sin sentido pero necesarios para el pueblo. Los alemanes anunciaban en su prensa los resultados el día 17, con 79 victorias frente a 43 pérdidas propias.

Sólo Park y unos pocos tenían acceso a la verdad. El sistema Dowding de defensa aérea, no sólo se basaba en la recepción y posterior análisis de los ecos detectados por la Chain Home, para luego dar las órdenes pertinentes a cada sector y guiar a los cazas. Una vez terminada la batalla, al estilo de una anticuada intranet repartía la información de la batalla por teletipo, y todos tenían acceso a dicha información, hasta un oficial de una batería de artillería antiaérea, pero los datos sobre los derribos era secreta. Park estaba enojado por los 200 derribos reivindicados, era totalmente irreal, absurdo. Sobre todo no le gustó la actuación de la Gran Ala del jefe del Grupo 12 Leigh-Mallory. Park llegaba a la conclusión que había demasiados jefes de escuadrón inexpertos, que se perdían muchas oportunidades de intercepción perdiendo el tiempo en los rezagados que no suponen amenaza militar. Debían ser más estrictos, pero eso sólo se cambiaba con entrenamiento y experiencia.

La RAF reinvindicó 81 victorias por la mañana y 104 por la tarde. La Luftwaffe realmente perdió efectivamente 18 aparatos por la mañana y 35 por la tarde, más dos aviones de reconocimiento y el Heinkel en el bombardeo nocturno a Portsmouth suman 56 en total. Las pérdidas reales de la RAF fueron 28, así, la proporción es 2:1… pero para Park insuficiente. En términos humanos la Luftwaffe perdió 81 tripulantes muertos, 31 heridos y 63 hechos prisioneros. La Unidad de Cazas tuvo 12 muertos, 14 heridos, y el sargento Potter del escuadrón 19 prisionero al ser recogido en una boya de salvamento alemana por un hidroavión He-59. Las pérdidas de cazas fueron muy igualadas, por la mañana la mitad de los 12 “109” lo fueron de la I./JG53 atacados por los cazas de Biggin Hill en sus picados. Las pérdidas se debieron no tanto a los picados de los alemanes sino a las refriegas o como ellos las llaman, “furballs”, además de choques y fuego defensivo de los bombarderos. Por la tarde la Luftwaffe perdía 3 Bf-110 y 11 Bf-109 y los británicos 15 monomotores, 3 de ellos por parte de Galland en su picado hacia la Gran Ala de Bader. Las pérdidas en bombarderos fueron graves para los alemanes. Al mediodía el KG76 perdía 6 aparatos, y por la tarde los cazas británicos acabaron con 21 más en sus ataques tan salvajes. En todos los casos la escolta alemana de cazas era débil en el momento de la suelta de bombas por parte de sus hermanos mayores.

La RAF fue más efectiva contra los 475 aviones de la tarde que no contra los 145 incursores de la mañana, siendo la relación de cazas-bombarderos de 3:1 por la mañana y de 5:1 por la tarde, pero al haber más dianas en forma de bombarderos más aviones perdían los alemanes.

Park fue un maestro leyendo las intenciones de Kesselring, y también actuó de forma muy agresiva. Aunque tuvo mucha más presión durante el 18 ó 31 de agosto cuando la Luftwaffe atacaba de forma más inteligente fragmentando sus unidades, lanzando muchas al combate y haciendo volver a las que tenían en retirada por la misma ruta que las que iban hacia sus múltiples objetivos, todas en rumbos opuestos pero mismas rutas, lo cual provocó grandes problemas para los operadores de radar. Esta vez Kesselring tenía un solo objetivo, Londres, la RAF podía concentrar sus unidades en una zona más pequeña, y se dirigió de forma descarada hacia la capital inglesa, sin titubeos, a base de fuerza bruta, lo cual dio a Park la sencilla solución de defenderse atacando también a base de masas de escuadrones.

Pero realmente el 15 de septiembre no se gana la Batalla de Inglaterra. Los alemanes la perdieron el 7 de septiembre cuando deciden no atacar los aeródromos del Mando de Cazas. La ganó el Mando de Cazas cuando decidió aguantar tanto tiempo dando quebraderos de cabeza. Hay muchas más causas, como la preparación del plan de batalla, lleno de dudas y errores como el “informa azul”, pero sería otro tema de desarrollo y por hoy basta con describir aquél día tan brutal en el que Inglaterra aún creía que estaba bajo peligro de invasión, pero Hitler dos días después cancelaba la operación León Marino.

La tozudez británica es en el fondo una de las razones base de la victoria junto a la economía americana y la sangre rusa. Los alemanes sabían luchar, eran grandes tácticos, pero el bocado que le habían dado a Europa se les atragantaba.
Si realmente se le denomina a este día el de la Batalla de Inglaterra es más porque los hombres inmersos en este enfrentamiento, de ambos bandos, se dieron cuenta aquella jornada que “algo” estaba ocurriendo. Desde jefes a pilotos. Schulz, el piloto de bombarderos alemán, dijo que “otra misión como esta y nuestras posibilidades de supervivencia serían nulas”. Muchos otros pilotos alemanes estaban preocupados por la forma casi suicida con que habían combatido los ingleses, tantos choques, pasadas frontales, cazas incendiados que proseguían el combate…

También en el Mando de Cazas se reabrían heridas no cerradas, como la lucha entre Park y Dowding y Leigh-Mallory y Bader por la inefectiva Gran Ala. A Park también le preocupaba la ineficacia de algunos escuadrones, pues deberían haber derribado más bombarderos sin escolta.

Y los jefes alemanes ya no sabían qué más hacer contra una caza británica que cada día tenía más aviones. Aquél día sólo había utilizado la mitad de sus efectivos. Y Ostherkamp, jefe de los cazas, se daba cuenta que no podían alcanzar el 4:1 en victorias, y que los bombarderos de día poco podían hacer para sobrevivir, y pronto el Blitz sobre Londres se convirtió en nocturno durante 57 noches seguidas. Osterkamp dio razón para las pérdidas que los ingleses atacaban en grandes formaciones, pero eso a Göring le encantaba. El informe del general Speidel enviado al OKW el 20 de septiembre indicaba que la RAF había lanzado todo lo que tenía sacando pilotos e instructores de la escuelas, lo que les obligó a incluso a embestir debido a su inexperiencia; también mencionaba que se había tardado mucho en dar la orden para atacar Londres.

“En el terreno de los conflictos humanos, nunca tantos debieron tanto a tan pocos”. Esta frase la recitó Churchill en el interior de su vehículo al salir un día de Uxbridge, y la utilizó en su famoso discurso ante la Cámara de los Comunes en septiembre.

"Vuela con el cerebro, no con los músculos, y menos con la polla".
Última Edición: 15 Sep 2015 15:18 por Alcaudon101.

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15 Sep 2015 04:40 #15681 por Gera
Respuesta de Gera sobre el tema 75 AÑOS DIA BATALLA DE INGLATERRA: DIARIO COMBATE
Excelente!!!
Gracias... Alca -wink-

Un DogFight lo Gana el Piloto que menos errores cometa.
Teniente Jim “Huck” Harris, USN

A veces fallas con los primeros proyectiles y las trazadoras te delatan.
Coronel Francis S. "Gabby" Gabreski, USAAC., 2ª GM. y Conflicto de Corea.

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15 Sep 2015 17:37 #15693 por Snagov
Respuesta de Snagov sobre el tema 75 AÑOS DIA BATALLA DE INGLATERRA: DIARIO COMBATE
Brutal Alca!....siempre es un placer leerte y sobre todo, escucharte...

"El tiro aéreo es un 90% instinto y un 10% de puntería"
Captain Frederick C. Libby (el primer as americano), RFC., 1ª GM., 24 derribos

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15 Sep 2015 20:18 #15694 por Alcaudon101
Respuesta de Alcaudon101 sobre el tema 75 AÑOS DIA BATALLA DE INGLATERRA: DIARIO COMBATE
Y AQUÍ LOS FLYPAST DEL DIA 15



CON UN BLENHEIM!!!

Y AQUI EL FLYPAST DEL 10 DE JULIO, EL DIA QUE EMPIEZA LA BATALLA OFICIALMENTE



HUBO OTRO PARA EL 18 DE AGOSTO, CONSIDERADO EL DÍA MÁS DIFICIL.

"Vuela con el cerebro, no con los músculos, y menos con la polla".

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15 Sep 2015 20:45 #15695 por asimo
Respuesta de asimo sobre el tema 75 AÑOS DIA BATALLA DE INGLATERRA: DIARIO COMBATE
Como siempre, ALCA, Excelente. Menudo esfuerzo. Muy apropiado para la celebración de hoy. Servirá para que vayan calentando motores, tanto máquinas como pilotos. Felicitaciones y gracias

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15 Sep 2015 23:33 #15699 por Pato Salvaje
Respuesta de Pato Salvaje sobre el tema 75 AÑOS DIA BATALLA DE INGLATERRA: DIARIO COMBATE
Sublime lectura Alca. Ya lo he leído dos veces. Mañana lo leeré otra mas. Esto engancha!... que ambiente! :starrs:

Feliz Día de la batalla de Inglaterra!

Los dogfights los ganan los pilotos, no los aviones. Si un piloto no es especialmente bueno independientemente del avión que lleve tendrá un sentimiento de que algo en alguna parte está mal...y no todos están dispuestos a admitir que el fallo se encuentra dentro de uno mismo. -Oleg Maddox-

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